La devaluación impactó en el consumo: las ventas pyme siguen en caída

La suba del dólar paralelo y el dólar oficial, sumado a la alta inflación , restricciones de importación de insumos para fabricación y/o ensamble, caída en volúmenes de stock de productos y la consiguiente suba de precios , generaron una situación difícil para los comerciantes.
ACTUALIDAD11/09/2023Jose MatosoJose Matoso

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una disminución mayor al 4% en agosto en comparación con el mismo período del año pasado. Este descenso representa una tendencia preocupante, ya que se prolonga por ocho meses consecutivos.. En términos mensuales, las ventas también se contrajeron  en relación a julio.


El mes de agosto presentó desafíos significativos para el sector comercial, que tuvo que adaptarse a una dinámica de precios afectada por impactos generados inicialmente en el mercado paralelo del dólar y posteriormente con la devaluación de la moneda oficial a mediados de mes. Según las empresas consultadas, la actividad comercial experimentó un desempeño relativamente bueno durante la primera mitad del mes, pero enfrentó un declive notable en la segunda quincena.


Uno de los sectores más afectados fue el de Alimentos y Bebidas, que experimentó una disminución del 6,6% en las ventas en comparación con el año anterior. Esta caída se produjo como resultado de la generalizada subida de precios que impactó en este rubro.


Otros rubros 
CALZADO
Las ventas subieron 0,8% anual en agosto, a precios constantes, y en el acumulado de los primeros ocho meses del año se mantienen sin cambio frente al mismo período de 2022. En la comparación intermensual crecieron 1,6%. Hubo pocas entregas de mercadería por parte de los proveedores y los comercios salieron a liquidar productos anticipadamente para hacerse de liquidez. Eso permitió que el rubro finalice con un leve incremento anual. La venta se orientó casi exclusivamente a productos nacionales por los inconvenientes para conseguir calzado 
FARMACIA 
Las ventas retrocedieron 2,6% anual en agosto, a precios constantes, y acumulan un crecimiento de 5,2% en los primeros ocho meses del año frente al mismo período de 2022. En la comparación intermensual se retrajeron 4,3%. El fuerte aumento en los medicamentos elevó las ventas de productos genéricos y bajó la de las marcas líderes. La gente compró principalmente medicamentos de primera necesidad y priorizó las farmacias con descuentos o que aceptan obras sociales y prepagas. Los productos importados desaparecieron de la oferta.


Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción
Las ventas bajaron 5% anual en agosto, a precios constantes, y acumulan una caída de 0,9% en los primeros ocho meses del año frente a los mismos meses de 2022. En la comparación intermensual descendieron 1,4%. El público compró lo necesario, más como recambio por necesidad que por decisión de implementar mejoras. Hubo más faltantes que lo habitual, pero tampoco incidió tanto porque la demanda fue escasa.


Textil e indumentaria
Las ventas bajaron 1,3% anual en agosto, a precios constantes, y acumulan una caída de 7,9% en los primeros ocho meses del año frente al mismo período de 2022. En la comparación intermensual subieron 6%. Es importante tener en cuenta que esta comparación se realiza con meses que tuvieron niveles de ventas relativamente bajos a lo largo de 2022.

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LA IMPORTANCIA DE NUESTRA INDUSTRIA

Jose Matoso
INSTITUCIONALES02/09/2026
La celebración del Día de la Industria nos interpela en relación a nuestro pasado de una forma particular: ¿de qué manera podemos poner ese capital histórico en contacto con el presente y el futuro del sector productivo? Abordar el rol protagónico de la economía productiva en la construcción de un perfil industrial para Argentina, es el primer paso para responder de la mejor manera a esa pregunta y a los desafíos del nuevo siglo. 
El primer dato relevante para dimensionar nuestro potencial como Nación industrial es que el sector productivo está atravesado por un ADN diverso, que concentra los mejores activos: emprendedores, pymes, empresas medianas, grandes y transnacionales. Cada uno de ellos delinea una identidad colectiva forjada y sostenida a través del tiempo.  
Todas  las naciones desarrolladas del mundo se llaman a sí mismas, y de hecho son , países industriales. En tanto que generadora de tecnología y empleo formal calificado, la industria es la plataforma para un crecimiento sostenible en el tiempo.
En Argentina el sector industrial explica uno de cada cinco puestos de trabajo en el sector privado formal. La industria no sólo es el sector que más trabajo genera de manera directa, sino que ha potenciado a mucho sectores que interaccionan con la industria y se suman a este importante motor de la economía.
La identidad emprendedora de los industriales argentinos es una prioridad de cara al futuro. Es un diferencial cualitativo que claramente ha influenciado de manera positiva el desarrollo del sector a lo largo de la historia , y que será crucial para la reactivación de la economía. Es esa historia la que nos coloca entre los países que cuentan con un entramado productivo rico en complejidad y sofisticación, el plafón indispensable para diseñar las estrategias de inserción internacional que Argentina necesita.
La celebración del Día de la Industria es un buen momento para tomar los disparadores de ese debate y transformarlos en insumos de nuestro progreso. El impulso a la inversión productiva, la articulación con el sistema científico para convertir el conocimiento en innovación, la capacidad de generar empleo de calidad y el carácter federal de nuestro sector son las coordenadas específicas que traza nuestra industria para alcanzar de manera sustentable el futuro. 
Para competir en el mundo globalizado, ganando mercados y generando empleo de calidad, la incorporación de las nuevas tecnologías -tanto en la producción como en el desarrollo de los negocios- se vuelve crucial e indispensable para el sector.
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