COMERCIO: Una actividad que necesita reactivación

22/10/2025Jose MatosoJose Matoso

RESULTADO NEGATIVO EN LAS VENTAS POR EL DIA DE LA MADRE 

Las ventas por el Día de la Madre de 2025 volvieron a mostrar un resultado negativo para los comercios minoristas pymes, con una caída de alrededor del  3 % a precios constantes en comparación con el año anterior. Este dato confirma el cuarto retroceso interanual consecutivo en una de las fechas más importantes para el sector.

El informe detalla que el ticket promedio de compra se ubicó en $35.000 , si  bien este monto representa un aumento nominal respecto a 2024, al ajustar por inflación significa que las familias tuvieron un retroceso cercano al 20 % en su  poder de compra para los regalos.

A pesar de que el 5% de los comercios implementó fuertes estrategias con promociones, descuentos y cuotas sin interés, no lograron revertir la tendencia. Estas acciones solo permitieron sostener el movimiento en algunos rubros, pero sin traducirse en un aumento del consumo efectivo, reflejando la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.

BALANCES SECTORIALES  

De los sectores principales que fueron relevados, la mayoría registró caídas en sus ventas. El rubro de Librería fue el más afectado, con una retracción del 7 % interanual. Le siguieron Cosméticos y perfumería (-6%), Indumentaria (-4%), Equipos periféricos, accesorios y celulares (-3 %) y Calzado y marroquinería (-2 %).

El único sector que logró un desempeño positivo fue Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video, que registró una leve suba cercana al 1% real. Esta mejora se atribuyó a una mayor disponibilidad de productos y políticas de precios más competitivas.

CONSUMO CAUTELOSO 

los consumidores priorizaron productos de menor valor y planificaron sus compras con mayor cautela. Aunque un 40 % de los comerciantes consideró que las ventas estuvieron en línea con sus expectativas, un 35% reportó resultados por debajo de lo previsto.

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LA IMPORTANCIA DE NUESTRA INDUSTRIA

Jose Matoso
INSTITUCIONALES02/09/2026
La celebración del Día de la Industria nos interpela en relación a nuestro pasado de una forma particular: ¿de qué manera podemos poner ese capital histórico en contacto con el presente y el futuro del sector productivo? Abordar el rol protagónico de la economía productiva en la construcción de un perfil industrial para Argentina, es el primer paso para responder de la mejor manera a esa pregunta y a los desafíos del nuevo siglo. 
El primer dato relevante para dimensionar nuestro potencial como Nación industrial es que el sector productivo está atravesado por un ADN diverso, que concentra los mejores activos: emprendedores, pymes, empresas medianas, grandes y transnacionales. Cada uno de ellos delinea una identidad colectiva forjada y sostenida a través del tiempo.  
Todas  las naciones desarrolladas del mundo se llaman a sí mismas, y de hecho son , países industriales. En tanto que generadora de tecnología y empleo formal calificado, la industria es la plataforma para un crecimiento sostenible en el tiempo.
En Argentina el sector industrial explica uno de cada cinco puestos de trabajo en el sector privado formal. La industria no sólo es el sector que más trabajo genera de manera directa, sino que ha potenciado a mucho sectores que interaccionan con la industria y se suman a este importante motor de la economía.
La identidad emprendedora de los industriales argentinos es una prioridad de cara al futuro. Es un diferencial cualitativo que claramente ha influenciado de manera positiva el desarrollo del sector a lo largo de la historia , y que será crucial para la reactivación de la economía. Es esa historia la que nos coloca entre los países que cuentan con un entramado productivo rico en complejidad y sofisticación, el plafón indispensable para diseñar las estrategias de inserción internacional que Argentina necesita.
La celebración del Día de la Industria es un buen momento para tomar los disparadores de ese debate y transformarlos en insumos de nuestro progreso. El impulso a la inversión productiva, la articulación con el sistema científico para convertir el conocimiento en innovación, la capacidad de generar empleo de calidad y el carácter federal de nuestro sector son las coordenadas específicas que traza nuestra industria para alcanzar de manera sustentable el futuro. 
Para competir en el mundo globalizado, ganando mercados y generando empleo de calidad, la incorporación de las nuevas tecnologías -tanto en la producción como en el desarrollo de los negocios- se vuelve crucial e indispensable para el sector.
Argentina cuenta con el potencial para sumarse a esta corriente de transformación productiva y ganar espacios en las nuevas oportunidades de inserción internacional que se están gestando. Cambios tecnológicos, nuevas relaciones laborales, interacciones dinámicas entre todos los actores de la producción, complementariedad con el sistema educativo, como activo insignia, son los faros que muestran hacia dónde debemos dirigirnos como sociedad que busca el progreso sustentable.