Suba de ventas minoristas por el Día de Reyes

NOTICIAS CAME11/01/2022Jose MatosoJose Matoso

Desde la Corporación del Comercio Industria y Servicios de Bahía Blanca informamos que este año las ventas minoristas por el Día de Reyes crecieron 5,4% con respecto a 2021, tomando como parámetro las cantidades. Los rubros más requeridos fueron artículos deportivos y de recreación, seguidos por calzado de playa, indumentaria, y juegos para agua y arena.

Asimismo, el ticket promedio este año fue de $3265, un 49,1% más frente al dato obtenido el año pasado en el mismo sondeo. Además de la inflación, el incremento también se explica por el aumento en la venta de rodados, donde se ofrecen productos cada vez de mejor calidad y, por lo tanto, de rangos y valores más costosos.

Los datos surgen del relevamiento realizado por CAME entre el 5 y 6 de enero en 257 comercios de las ciudades capitales del país, incluyendo CABA y Gran Buenos Aires. Para llevarlo a cabo participaron 35 encuestadores de la entidad.

Por otra parte, durante el estudio muchos comercios relevados señalaron que este año se notaron ventas a pleno en las ciudades de veraneo, que se vieron desbordadas de turistas. Como contrapartida, se sintió el impacto de la venta online –que se realiza en muchos casos con anticipación– y una menor demanda para el segmento adolescente, sobre todo en mayores de 14 años.

Reyes Magos: evolución anual de las ventas minoristas

(en cantidades vendidas)

 

 

Reyes 2022 vs. Reyes 2021: variación de las cantidades vendidas

 

 

Fuente: CAME. El promedio se calcula ponderado por la relevancia de cada rubro.

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LA IMPORTANCIA DE NUESTRA INDUSTRIA

Jose Matoso
INSTITUCIONALES02/09/2026
La celebración del Día de la Industria nos interpela en relación a nuestro pasado de una forma particular: ¿de qué manera podemos poner ese capital histórico en contacto con el presente y el futuro del sector productivo? Abordar el rol protagónico de la economía productiva en la construcción de un perfil industrial para Argentina, es el primer paso para responder de la mejor manera a esa pregunta y a los desafíos del nuevo siglo. 
El primer dato relevante para dimensionar nuestro potencial como Nación industrial es que el sector productivo está atravesado por un ADN diverso, que concentra los mejores activos: emprendedores, pymes, empresas medianas, grandes y transnacionales. Cada uno de ellos delinea una identidad colectiva forjada y sostenida a través del tiempo.  
Todas  las naciones desarrolladas del mundo se llaman a sí mismas, y de hecho son , países industriales. En tanto que generadora de tecnología y empleo formal calificado, la industria es la plataforma para un crecimiento sostenible en el tiempo.
En Argentina el sector industrial explica uno de cada cinco puestos de trabajo en el sector privado formal. La industria no sólo es el sector que más trabajo genera de manera directa, sino que ha potenciado a mucho sectores que interaccionan con la industria y se suman a este importante motor de la economía.
La identidad emprendedora de los industriales argentinos es una prioridad de cara al futuro. Es un diferencial cualitativo que claramente ha influenciado de manera positiva el desarrollo del sector a lo largo de la historia , y que será crucial para la reactivación de la economía. Es esa historia la que nos coloca entre los países que cuentan con un entramado productivo rico en complejidad y sofisticación, el plafón indispensable para diseñar las estrategias de inserción internacional que Argentina necesita.
La celebración del Día de la Industria es un buen momento para tomar los disparadores de ese debate y transformarlos en insumos de nuestro progreso. El impulso a la inversión productiva, la articulación con el sistema científico para convertir el conocimiento en innovación, la capacidad de generar empleo de calidad y el carácter federal de nuestro sector son las coordenadas específicas que traza nuestra industria para alcanzar de manera sustentable el futuro. 
Para competir en el mundo globalizado, ganando mercados y generando empleo de calidad, la incorporación de las nuevas tecnologías -tanto en la producción como en el desarrollo de los negocios- se vuelve crucial e indispensable para el sector.
Argentina cuenta con el potencial para sumarse a esta corriente de transformación productiva y ganar espacios en las nuevas oportunidades de inserción internacional que se están gestando. Cambios tecnológicos, nuevas relaciones laborales, interacciones dinámicas entre todos los actores de la producción, complementariedad con el sistema educativo, como activo insignia, son los faros que muestran hacia dónde debemos dirigirnos como sociedad que busca el progreso sustentable.